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sábado, 2 de marzo de 2019

ANÁLISIS DEL ASALTO A LA EMBAJADA DE COREA DEL NORTE EN MADRID

La tarde del viernes 22 de febrero la embajada de Corea del Norte, situada en el madrileño distrito de Aravaca, no lejos de la central del CNI, fue asaltada.
Antes de entrar a analizar los hechos, en base a la información disponible, queremos poner en contexto a nuestros lectores, con dos aclaraciones previas:
1.El secuestro de una embajada es un hecho gravísimo, que afecta tanto a la seguridad nacional del país titular de la sede diplomática como del Estado en el que se encuentra abierta la embajada. Por ello creemos que la importancia que en los medios de comunicación se ha dado al suceso, no se corresponde con la gravedad del mismo.
2.El suelo de una sede diplomática se considera territorio del país titular de la embajada. Pero todo lo que rodea a la embajada, por tierra, mar y aire, es territorio del Estado que acoge dicha embajada. Dicho de otro modo: para entrar o salir de una embajada hay que pasar, irremediablemente, por el territorio, el espacio aéreo y/o las aguas territoriales de la nación en la que se encuentra ubicada la edificación diplomática. Obviamente, a todos los efectos, la legislación que se aplica es la vigente en el país donde se encuentra la embajada, excepto para aquellos hechos que sucedan exclusivamente en el interior de la sede diplomática y que no impliquen ningún tipo de relación o consecuencias sobre la seguridad del Estado que acoge la embajada. Si bien es cierto que el personal de la sede diplomática que cuente con pasaporte diplomático goza de un estatus especial que le permite gozar de cierta inmunidad en el país en el que se ubica la embajada.
Dicho esto, entramos en materia.
Esa tarde de la fecha mencionada antes, una trabajadora de la embajada salta por la ventana de la segunda planta, gritando y pidiendo socorro y auxilio en su idioma. El griterío es tal que los vecinos de la zona, alarmados, llaman a la policía.
Se presenta en la embajada un vehículo patrulla de la policía nacional, cuya pareja de agentes se encuentra a la mujer, que es trasladada a dependencias policiales donde declara, con intérprete, que la sede diplomática ha sido asaltada por un equipo armado que tiene como rehenes, al menos a seis personas y que se están llevando, fundamentalmente, material informático.
La decisión que se toma, oída la declaración de la empleada, por parte del responsable policial al mando, es que los agentes de policía llamen al timbre de la embajada. Éstos cumplen la orden y un hombre, de rasgos asiáticos, con un pin del presidente de Corea del norte en la solapa, abre la puerta y les dice que no se preocupen porque todo está en orden. Los agentes se conforman con esta lacónica explicación (tampoco tienen instrucciones de hacer más averiguaciones ni profundizar en la investigación) y se retiran con la orden, únicamente, de permanecer en los alrededores vigilando pero sin intervenir.
En ese tiempo, ninguna autoridad ni responsable político ni mando policial da orden de despliegue al Grupo Especial de Operaciones, que además cuenta en ese momento con un grupo activo en Madrid, ni da instrucciones a los agentes sobre el terreno para realizar más averiguaciones ni avanzar en las pesquisas, ni solicita la intervención de un negociador de la policía, ni pide ningún tipo de apoyo operativo de ninguna clase.
La intervención policial se limita, prácticamente, a seguir el procedimiento habitual cuando un vecino da aviso por un bar con exceso de ruido. Ni siquiera llega a ser comparable a un aviso por una pequeña riña o pelea callejera. Todo el incidente se despacha con un coche patrulla y dos agentes. Posteriormente, cuando el suceso en sí ya ha pasado, si se presentan más efectivos policiales.
Los agentes que se quedaron de vigilancia vieron, a última hora de la tarde, sobre las 22h, dos vehículos, ambos con matriculas diplomáticos, salir a gran velocidad y con las luces apagadas, de la embajada; se trataba de un Audi de color gris y una furgoneta Mercedes. Ambos fueron encontrados,  en las horas posteriores, abandonados en distintos puntos de la capital.
No hubo heridos graves. El Samur solo realizó algunas intervenciones, en el mismo lugar de los hechos, por lesiones leves o crisis de ansiedad. No fue necesario el traslado al hospital de nadie.
La declaración de todos los testigos que sufrieron el asalto en el interior de la sede diplomática es coincidente: un grupo de hombres armados y rasgos orientales entraron por la fuerza, les hicieron rehenes, estuvieron varias horas en el edificio diplomático y, finalmente, se fueron con abundante material informático.
La Comisaría General de Información y el Centro Nacional de Inteligencia se han hecho cargo de la investigación.
Preguntas que, desde Alertas y Curiosidades, dejamos abiertas para que vosotros, nuestros lectores, saquéis vuestras propias conclusiones:
¿Conocéis algún asalto con rehenes a una embajada o consulado en el que las autoridades del país en el que se encuentra abierta la embajada se hayan limitado a mantener una posición pasiva y meramente observadora de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado?
¿Se puso gratuitamente en peligro la libertad, la integridad física y/o la vida de los agentes que, sin preparación específica en operaciones especiales ni en negociación, cumplieron la orden de llamar a la puerta de la embajada sin saber ni lo que se iban a encontrar ni la respuesta que iban a recibir?
En cualquier caso, ya que los agentes estaban allí ¿no deberían haber recibido instrucciones de pedir, al menos, al individuo que les abrió la puerta, que mostrara su acreditación diplomática?
¿Es normal que no se desplegara en la zona ninguna unidad de operaciones especiales, ni siquiera preventivamente por si fuera necesario actuar?
¿Es normal que se dejara salir a los asaltantes del recinto sin intentar hacerles un seguimiento, ni siquiera aéreo para, si no interceptarlos, al menos averiguar su destino o donde se dirigían?
¿Se puede efectuar una operación de inteligencia de estas características, en un país occidental y razonablemente avanzado, como España, sin la colaboración, el apoyo o al menos la autorización explícita o implícita de las autoridades y el servicio secreto del Estado en el que se encuentra la embajada?
¿Habrá realmente una investigación policial y judicial o el asunto irá quedando progresivamente diluido en el olvido?
Nuestra conclusión, en base a los hechos conocidos y la información publicada:
-El asalto fue obra de un equipo de operaciones a las órdenes de un servicio de inteligencia extranjero.
-Creemos que no se podría llevar a buen término una operación de estas características en España sin la autorización, la complicidad, el consentimiento o, al menos, el conocimiento permisivo de las autoridades españolas y/o del CNI.

domingo, 6 de mayo de 2018

COMISARIO ESTEBAN: EL HOMBRE FUERTE DE LA LUCHA CONTRA EL NARCO EN ALGECIRAS

La bahía de Algeciras se ha convertido en uno de los puntos clave de entrada y distribución de la droga en Europa. Hasta los narcos gallegos han visto la importancia del negocio allí. Guardia Civil y policía mantienen una guerra sin cuartel contra los narcotraficantes, que andan más fuertes y crecidos que nunca. No dudan en medir sus fuerzas con los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado; con los que mantienen un pulso constante. La gravedad de la situación ha llegado a un punto en que, los narcos, consiguen sacar ventaja a policía y Guardia Civil en demasiadas ocasiones. Cuentan cada vez con mayor infraestructura, colaboradores, armas y, sobre todo, con unas lanchas rapidísimas con las que, a menudo, no pueden competir las embarcaciones con las que cuentan policía y Guardia Civil. Sólo Vigilancia Aduanera (el cuerpo policial especial de Hacienda) tiene entre sus recursos disponibles alguna lancha de velocidad parecida a las del narco. De ahí que la colaboración de Aduanas con Policía y Guardia Civil sea fundamental.
Aprovechando la jubilación del anterior comisario de Algeciras, los responsables del ministerio del Interior se dieron cuenta de que no podían fallar en la elección de su sucesor. La alarma social es tal que no están en condiciones de permitirse errores en la lucha contra el narco y, menos aún, en la selección de uno de los puestos policiales esenciales en esta guerra; el de Comisario de Algeciras. El perfil estaba claro: tenía que ser una persona brillante por su preparación y también por sus resultados y que fuera joven pero también con amplia experiencia. No lo dudaron: su hombre era el Comisario Luis Jesús Esteban Lezáun.
El Comisario Esteban es un auténtico policía de raza. Lo lleva en la sangre; valiente pero también muy inteligente, racional y analítico. Un estratega con gran capacidad operativa y dotes de liderazgo. Ama su profesión y cree, firmemente, en la justicia y el Estado de Derecho. Los resultados le avalan y su carisma personal es también incuestionable. Le encanta el deporte y es una persona con gran interés por la cultura en general y la literatura en particular. Si fuera americano el FBI lo habría fichado y reservado para dirigir los casos más difíciles e importantes.
El Currículum del Comisario Luis Esteban es impresionante: licenciado en Derecho y Ciencias Policiales. Fue el número uno de su promoción en todos los procesos selectivos y cursos de ascenso en los que participó; primero en su promoción en el ingreso al Cuerpo Nacional de Policía en la escala ejecutiva, primero en el curso de ascenso a inspector jefe, primero en el curso de ascenso a Comisario. Cuenta, además, con las condecoraciones de la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco y también la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo.
Aunque todavía no ha cumplido un año como jefe de la Comisaría de Algeciras, los éxitos ya empiezan a cosecharse, a pesar de los limitados medios con los que cuenta; ya ha logrado importantes incautaciones de droga y está consiguiendo poner freno al que, hasta ahora, parecía imparable crecimiento del narcotráfico y el crimen organizado en la bahía de Algeciras.
Todavía queda mucho trabajo por hacer pero la diferencia estriba en que, esta vez, son las fuerzas policiales al mando del Comisario Esteban las que parecen imparables en su lucha contra el narcotráfico. Ya se están viendo los resultados y, pronto, se verán más.

domingo, 11 de febrero de 2018

¿QUIÉN PROTEGE AL REY?

La Corona es la más alta institución del Estado; tanto que su titular es inviolable (no puede ser investigado ni juzgado por ningún delito) y está, teóricamente, por encima de la actividad política, siendo sus funciones constitucionales las de árbitro y moderador. El Rey también es el más alto representante de España y mando supremo de las fuerzas armadas.
Por la importancia de su responsabilidad, es posible que os preguntéis ¿Quién protege al Jefe del Estado? Aquí, en las líneas que siguen, os lo vamos a contar.
Aunque una enciclopedia muy seguida, como es Wikipedia, sigue diciendo que el jefe de seguridad de la Casa de su Majestad el Rey es José María Corona, fallecido el 10 de octubre de 2017, actualmente este cargo lo ocupa el coronel de la Guardia Civil Miguel Ángel Herráiz Alarcón, de 54 años.
El Servicio de Seguridad es una unidad dependiente, orgánicamente, de la Secretaría General – siendo el Secretario General de la Casa del Rey el número 2 de esta institución – y cuenta, en total, con más de 400 funcionarios, procedentes, en su mayoría, del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil, así como efectivos de la Guardia Real.
La Guardia Real se ocupa, principalmente, del control de puertas y accesos y la seguridad del perímetro del Palacio de la Zarzuela, Palacio Real y demás Reales Sitios. También realiza escoltas solemnes con su unidad motorizada, de caballería y cuenta también con una sección de Guías Caninos, para la detección de explosivos.
En lo que se refiere a cuerpos de Seguridad del Estado, está la Comisaría Especial de la Casa de Su Majestad el Rey (Policía) y la Unidad de Seguridad de la Casa de Su Majestad el Rey (Guardia Civil). Cada una de ellas cuenta con unos 200 agentes, aproximadamente.
La Guardia Civil colabora, con la Guardia Real, en la vigilancia y protección del perímetro y accesos de Zarzuela, así como del Palacio Real y otros Reales Sitios.
En cuanto a la seguridad inmediata del Rey y su familia (Reina, infanta, princesa de Asturias y Reyes eméritos) es competencia exclusiva del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil. Nos referimos al servicio de escolta y protección; los hombres y mujeres que acompañan al Rey permanentemente y en todos sus desplazamientos. Este servicio incluye, además de la escolta propiamente, un grupo de información y otro de contravigilancia. En información se trata de prever, detectar y anticiparse a cualquier amenaza, haciendo análisis, especialmente exhaustivos, de las visitas y los lugares a los que se desplaza el Rey y/o su familia; y no sólo a los destinos sino también las zonas (calles, carreteras, etc) por las que tiene previsto pasar la comitiva Real. Unido a la información está la contravigilancia; fundamental para prever riesgos y amenazas, así como preparar el terreno, despejando y asegurando los lugares por los que se desplazará el Rey y/o su familia.
El Ministerio del Interior prestará todo el apoyo que requiera el Servicio de Seguridad para el cumplimiento de su misión. Así podemos ver, en ocasiones, como el dispositivo de seguridad del Rey, sobre todo cuando va acompañado de su familia, se ve reforzado por unidades externas a las pertenecientes, propiamente, al Servicio de Seguridad de la Casa del Rey. Por ejemplo, se puede detectar, en determinados actos, la presencia de agentes del GEO (Grupo Especial de Operaciones) de la policía, fuertemente armados y equipados.
Los requisitos, para los agentes que quieran acceder al servicio de escolta y protección, son exigentes: no haber cumplido los 38 años de edad, realización de pruebas psicotécnicas, entrevista personal, diversas pruebas físicas y se valora el nivel de idiomas y la realización de cursos de especialización relacionados con la actividad a prestar.
Por último señalar que los vehículos que suele usar la familia Real para desplazarse (con excepción del Rolls-Royce Phantom IV, utilizado para ocasiones especiales y actos solemnes) son de la marca Mercedes-Benz, habitualmente el modelo Clase S W221.
En cuanto a medios aéreos, el Jefe de Estado suele usar el Airbus A310 o el Dassault Falcon 900; ambos pertenecientes a la Fuerza Aérea Española. Cuando se desplaza en helicóptero habitualmente se trata de un AS-332M1 Super Puma, también del Ejército del Aire.


viernes, 17 de febrero de 2017

COMIENZA OTRA BÚSQUEDA DE MARTA DEL CASTILLO

Anteriormente ya se intentó dar con el cuerpo de Marta en distintos lugares de Sevilla y del Guadalquivir, pero esta zona del río nunca había sido rastreada hasta ahora. El padre de Marta presentó al juez un informe elaborado por dos peritos que habían investigado ese tramo del río. La autoridad judicial ha considerado que del citado informe se desprenden indicios suficientes de que los restos mortales de Marta puedan encontrarse allí; por ello ha ordenado a la policía que inicie la búsqueda de Marta en esa zona utilizando todos los medios disponibles que considere necesarios.
La búsqueda comenzará, previsiblemente, mañana sábado y constará de dos fases: primero un barco del Instituto Hidrográfico de la Marina, dotado de tecnología avanzada, obtendrá información del fondo del río. Terminado el trabajo de la Armada, la próxima semana la policía comenzará la búsqueda propiamente, con la participación de las siguientes unidades; el Grupo Especial de Operaciones, el Servicio de Planimetría de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana y la Brigada Provincial de Policía Judicial de Sevilla.
Esperamos que la búsqueda concluya con éxito y la familia pueda, al menos, dar sepultura a los restos mortales de Marta.

viernes, 6 de enero de 2017

EL REY, COMO TODOS LOS AÑOS, PRESIDE LA PASCUA MILITAR

La Pascua Militar se celebra todos los años el 6 de enero. El acto principal es presidido por Su Majestad el Rey en el Palacio Real, sobre las 12 de la mañana. También asiste el ministro/a de defensa y, en ocasiones, el presidente del Gobierno. Por parte de los ejércitos siempre está presente el Jefe del Estado Mayor de la Defensa y el Jefe del Cuarto Militar de la Casa del Rey. A su llegada al Patio de Armas del Palacio el Rey es recibido por las autoridades civiles y militares; seguidamente, después del himno nacional, pasa revista al batallón de honores de la Guardia Real y a la caballería de la misma. Ya dentro de Palacio, en el salón del trono, el Rey pronuncia un discurso.
La tradición comenzó cuando Carlos III decidió conmemorar la reconquista de la isla de Menorca a los ingleses. Esta celebración llegó hasta nuestros tiempos como la “Pascua Militar”, con el formato actual.
Hoy no ha sido la excepción y también se ha desarrollado, como todos los años, el acto de la Pascua Militar. Señalar que había medidas de seguridad importantes, que incluían a miembros del GEO desplegados como apoyo a la vigilancia y protección. El Rey Don Felipe, vestido con el uniforme de Capitán General del ejército del aire (cada año alterna con los tres ejércitos), ha llegado, acompañado de Doña Letizia, a las 12:05 al Patio de Armas del Palacio Real, donde ha sido recibido por Mariano Rajoy y la ministra Cospedal. El JEMAD le ha entregado la bengala de mando y han escuchado el himno, al tiempo que se descargaban salvas de artillería y revistada, con los acordes de la marcha “El viejo Almirante” y el “Valls de Caballería”, la unidad de honores de la Guardia Real, han entrado en Palacio donde el Rey ha pronunciado su discurso; en el mismo, ha hecho incapie en la importancia de la lucha contra el terrorismo internacional.